Cada niño es especial, único, irrepetible… Y precisamente en la variedad y en la diversidad está lo bonito, lo maravilloso… Un puzzle no sería un puzzle sin todas y cada una de sus piezas. Cada una de ella es indispensable. Ninguna es más, ninguna es menos. Todas son necesarias para que el puzzle tenga sentido. Es fundamental que trabajemos con los niños la inclusión, el respeto, la tolerancia, la empatía… Tenemos muchas herramientas para trabajarlo, y aquí os muestro algunas ideas que a mí me han servido para tal fin.




