Más allá de una simple capa de pintura, son muchos y variados los resultados y efectos que podemos crear en los cristales para que nuestras clases infantiles se conviertan en espacios mágicos y llenos de fantasía. Hace ya unos años inventé esta nueva técnica, y hoy día no puedo pasar sin ver los cristales de mi clase pintados. A mis niños les encanta, inventamos historia con cada uno de los dibujos y cada estación del año es recibida con mucha ilusión y color.
Hay que buscar creaciones y elementos decorativos que nos permitan jugar, divertirnos y dejar volar la imaginación; para eso podemos optar por cristales que rompan con lo establecido y nos ofrezcan algo más. De este modo… ¡Diversión asegurada!
Os animo a que probéis está técnica. Sólo necesitáis esponja, pintura de colores y un pincel para los detalles más pequeños. Os animáis?
Mi Gran mundo de los cristales llenos de vida




































una fila hay que formar,
uno delante y otro detrás,
sin empujar.














